Vamos a mantenernos firmes en la
prudencia y El Espiritu Santo, porque
el demonio se esconde en el Alma
de los "NO" devotos.
San Padre Pio
« En cuanto a
mí,¡Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo!
» (Gal 6, 14).
FECHAS NOTABLES DE LA
VIDA DEL PADRE PIO
NACIMIENTO: 25 DE MAYO DE 1887 EN PIETRELCINA
BAUTISMO: 26 DE MAYO DE 1887
CONFIRMACION: 27 DE SEPTIEMBRE DE 1899
INVESTIDURA: 1903 ADOPTO EL NOMBRE DE
FRA' PIO
ORDENACION: DE 1910 BENEVENTO
ESTIGMA TEMPORARIO: 7 DE SEPTIEMBRE DE 1910.
EL ESTIGMA APARECIO Y DESAPARECIO
EN SEMANAS ALTERNATIVAS HASTA 1918
TRASVERBERACION: DEL CORAZON,
CAUSANDO HERIDAS VISIBLES AL COSTADO. 5 DE AGOSTO DE 1918
ESTIGMA: 20 DE SEPTIEMBRE DE
1918, APARECIERON HERIDAS VISIBLES CONVIRTIENDOLO EN
EL PRIMER SACERDOTE ESTIGMATIZADO EN LA HISTORIA DE LA IGLESIA. PASO TODA SU
VIDA REZANDO Y SUFRIENDO POR LAS ALMAS DE TODO EL MUNDO, HASTA SU SAGRADA
MUERTE
FALLECIMIENTO: 23 DE SEPTIEMBRE DE 1968
A LAS 2.30 AM , EL PADRE PIO DEJO ESTE MUNDO, MURIO EN LA HUMILDE SERENIDAD DE SU CELDA Y SUS ULTIMAS
PALABRAS FUERON "GESU E MARIA" [JESUS Y MARIA]
NOVIEMBRE DE 1969: CATORCE MESES DESPUES DE SU MUERTE, EL OBISPO DE MANFREDONIA
INICIO LA ETAPA PRELIMINAR DE LA CAUSA PARA BEATIFICACION
29 DE NOVIEMBRE DE 1982: EL PAPA JUAN
PABLO II APRUEBA EL DECRETO PARA LA APERTURA DEL
PROCEDIMIENTO CANONICO INFORMATIVO SOBRE LA VIDA Y
LAS VIRTUDES DEL SIRVIENTE DE DIOS. PADRE PIO DE PIETRELCINA
20 DE MARZO DE 1983: APERTURA OFICIAL DEL
PROCEDIMIENTO CANONICO INFORMATIVO.
FUENTE: VINCENT FALCO
Este dignísimo seguidor de San Francisco
de Asís nació el 25 de mayo de 1887 en Pietrelcina,
archidiócesis de Benevento, hijo de Grazio Forgione y de María Giuseppa De Nunzio. Fue bautizado
al día siguiente recibiendo el nombre de Francisco. A los 12 años recibió el
Sacramento de la Confirmación y la Primera Comunión.El
6 de enero de 1903, cuando contaba 16 años, entró en el noviciado de la orden
de los Frailes Menores Capuchinos en Morcone, donde
el 22 del mismo mes vistió el hábito franciscano y recibió el nombre de Fray Pío. Acabado el año de noviciado, emitió la profesión
de los votos simples y el 27 de enero de 1907 la profesión solemne.El
6 de enero de 1903, cuando contaba 16 años, entró en el noviciado de la orden
de los Frailes Menores Capuchinos en Morcone, donde
el 22 del mismo mes vistió el hábito franciscano y recibió el nombre de Fray Pío. Acabado el año de noviciado, emitió la profesión
de los votos simples y el 27 de enero de 1907 la profesión solemne.
PADRE PÍO DE PIETRELCINA (1887-1968)
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Expresó el
máximo de su caridad hacia el prójimo acogiendo, por más de 50 años, a
muchísimas personas que acudían a su ministerio y a su confesionario,
recibiendo su consejo y su consuelo. Era como un asedio: lo buscaban en la
iglesia, en la sacristía y en el convento. Y él se daba a todos, haciendo
renacer la fe, distribuyendo la gracia y llevando luz. Pero especialmente en
los pobres, en quienes sufrían y en los enfermos, él veía la imagen de Cristo y
se entregaba especialmente a ellos.Ejerció de modo
ejemplar la virtud de la prudencia, obraba y aconsejaba a la luz de Dios. Su
preocupación era la gloria de Dios y el bien de las almas. Trató a todos con
justicia, con lealtad y gran respeto
Una de las manos
estigmatizadas del Padre Pio
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Brilló en él la luz de la fortaleza.
Comprendió bien pronto que su camino era el de la Cruz y lo aceptó inmediatamente
con valor y por amor. Experimentó durante muchos años los sufrimientos del
alma. Durante años soportó los dolores de sus llagas con admirable serenidad.
Aceptó en silencio las numerosas intervenciones de las Autoridades y calló
siempre ante las calumnias. Recurrió habitualmente a la mortificación para
conseguir la virtud de la templanza, de acuerdo con el estilo franciscano. Era
templado en la mentalidad y en el modo de vivir.
En el orden de la caridad social se
comprometió en aliviar los dolores y las miserias de tantas familias,
especialmente con la fundación de la «Casa del Alivio del Sufrimiento»,
inaugurada el 5 de mayo de 1956. Para el Siervo de Dios la fe era la vida:
quería y hacía todo a la luz de la fe. Estuvo dedicado asiduamente a la
oración. Pasaba el día y gran parte de la noche en coloquio con Dios. Decía:
«En los libros buscamos a Dios, en la oración lo encontramos. La oración es la
llave que abre el corazón de Dios». La fe lo llevó siempre a la aceptación de
la voluntad misteriosa de Dios.
Esta foto es de la
ultima Misa que hizo El Padre Pio
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Se consideraba
sinceramente inútil, indigno de los dones de Dios, lleno de miserias y a la vez
de favores divinos. En medio de tanta admiración del mundo, repetía: «Quiero
ser sólo un pobre fraile que reza».Su salud, desde la juventud, no fue muy
robusta y, especialmente, en los últimos años de su vida, empeoró rápidamente.La hermana muerte lo sorprendió preparado y
sereno el 23 de septiembre de 1968, a los 81 años de edad. La concurrencia a su
funeral fue extraordinaria. El 20 de febrero de 1971, apenas tres años después
de la muerte del Siervo de Dios, Pablo VI,
dirigiéndose a los Superiores de la orden Capuchina, dijo de él: «!Mirad qué
fama ha tenido, qué clientela mundial ha reunido en torno a sí! Pero, ¿por qué?
¿Tal vez porque era un filósofo? ¿Porqué era un sabio? ¿Porqué tenía medios a
su disposición? Porque celebraba la Misa con humildad, confesaba desde la
mañana a la noche, y era, es difícil decirlo, un representante visible de las
llagas de Nuestro Señor. Era un hombre de oración y de sufrimiento».
Ya durante su vida gozó de notable fama
de santidad, debida a sus virtudes, a su espíritu de oración, de sacrificio y
de entrega total al bien de las almas. En los años siguientes a su muerte, la
fama de santidad y de milagros creció constantemente, llegando a ser un
fenómeno eclesial extendido por todo el mundo y a toda clase de personas.
El 18 de diciembre de 1997, en presencia
de Juan Pablo II, fue promulgado el Decreto sobre la
heroicidad de las virtudes.Para la beatificación del
Padre Pío, la Postulación presentó al Dicasterio competente la curación de la
Señora Consiglia De Martino,
de Salerno (Italia). Sobre este caso se celebró el
preceptivo proceso canónico ante el Tribunal Eclesiástico de la Archidiócesis
de Salerno-Campagna-Acerno de julio de 1996 a junio de 1997 y fue reconocida su
validez con decreto del 26 de septiembre de 1997. El 30 de abril de 1998 tuvo
lugar, en la Congregación para las Causas de los Santos, el examen de la
Consulta Médica y, el 22 de junio del mismo año, el Congreso peculiar de
Consultores teólogos. El 20 de octubre siguiente, en el Vaticano, se reunió la
Congregación ordinaria de Cardenales y obispos, miembros del Dicasterio, siendo
Ponente Mons. Andrea M. Erba, y el 21 de diciembre de
1998 se promulgó, en presencia de Juan Pablo II, el
Decreto sobre el milagro.El 2 de mayo de 1999 a lo
largo de una solemne Concelebración Eucarística en la plaza de San Pedro Su
Santidad Juan Pablo II, con su autoridad apostólica
declaró Beato al Venerable Siervo de Dios Pío de Pietrelcina,
estableciendo el 23 de septiembre como fecha de su fiesta litúrgica.Para
la canonización del Beato Pío de Pietrelcina, la
Postulación ha presentado al Dicasterio competente la curación del pequeño
Mateo Pio Colella de San
Giovanni Rotondo. Sobre el caso se ha celebrado el
regular Proceso canónico ante el Tribunal eclesiástico de la archidiócesis de Manfredonia‑Vieste del 11
de junio al 17 de octubre del 2000. El 23 de octubre siguiente la documentación
se entregó en la Congregación de las Causas de los Santos. El 22 de noviembre
del 2001 tuvo lugar, en la Congregación de las Causas de los Santos, el examen
médico. El 11 de diciembre se celebró el Congreso Particular de los Consultores
Teólogos y el 18 del mismo mes la Sesión Ordinaria de Cardenales y Obispos. El
20 de diciembre, en presencia de Juan Pablo II, se ha
promulgado el Decreto sobre el milagro y el 26 de febrero del 2002 se promulgó
el Decreto sobre la canonización.
Biografía del Vaticano
En la espiritualidad del
padre Pío, el sufrimiento no es castigo, sino amor finísimo de Dios. Lo que
ordinariamente aumenta la intensidad del dolor moral es la tentación, sutil,
que lleva a las almas a creer que sus sufrimientos son un castigo infligido por
Dios a causa de la infidelidad, una prueba más del mal estado de su conciencia
y una demostración de que se han salido del camino recto de la salvación y la
santificación. En estos casos, corresponde al director espiritual hacerles
comprender que el estado que atraviesan no es ni castigo por las faltas o infidelidades,
ni expiación por los propios pecados desconocidos, ni una venganza de la
justicia divina. Al contrario, es una prueba del amor de predilección a las
almas privilegiadas, elegidas para compartir los misterios dolorosos del
Redentor.
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Oraciones
del Padre Pio
¡ Oh Jesús !
Corona y
premio inefable de aquellos que se han distinguido con humilde y heroica fidelidad,en la imitación de tus virtudes y, en modo
particular, en la generosa participación a tus sufrimientos, para ser apóstoles
valiosos e infatigables en la salvación de las almas; con firme confianza yo te
suplico por la intercesión de tu siervo el Padre Pio
de Pietrelcina, la gracia que ardientemente deseamos
de todo corazón: Proteger a Tu Santa y Única Iglesia, concediendo a sus
pastores, recto entendimiento y discernimiento para defender la Santa Doctrina,
por Tú Espíritu entregada a su resguardo y transmición.
Así sea por siempre.
Amén.
Oración para bendecir la mesa
dada
por el padre Pío a Juana Rizzani
Oh Jesús, tú que provees y alimentas a las aves del
aire, provee y aliméntanos también a nosotros, que no sabemos ni sembrar, ni
segar ni recoger.
Ven, bendice
nuestro alimento y dáselo también a los que no lo tienen.
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Oremos con Fe |
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¿Por qué
os tiene que preocupar el que Jesús os quiera llevar a la patria celestial
por los desiertos o por los campos, si por los primeros o por los segundos se
llega del mismo modo a la eterna bienaventuranza?. Alejad de vosotros toda
preocupación orgullosa que brota de las pruebas con las que el buen Dios
quiere visitaros; y si esto no es posible, apartad el pensamiento |
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Los Estigmas |
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Un día, el 2 de septiembre de
1915, doña Josefa llamó a su hijo: "¡Padre Pío! ¡Padre Pío!"
Después de unos momentos, su hijo salió de la cabaña agitando las manos, como
si se las hubiera quemado. "No es nada",
contestó el Padre Pío, "dolores insignificantes". El caso preocupó mucho al
Superior Provincial quién se propuso estudiar bien su caso. Pidió fotografías
y las envió, junto con un amplio reporte a la Santa Sede. Como respuesta,
recibió la orden de intensificar el estudio médico y sustraer al Padre Pío de
la curiosidad popular. Se le prohibió celebrar misa en público y confesar. Fuente:http://www.ewtn.com/spanish/home.htm |
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PRIMERA APARICION DE LOS ESTIGMAS
Durante su primer año de
ministerio sacerdotal, en 1910, el Padre Pío manifiesta los primeros síntomas
de los estigmas. En una carta que escribe a su director espiritual los describe
así: "En medio de las manos apareció una mancha roja, del tamaño de un
centavo, acompañada de un intenso dolor. También debajo de los pies siento
dolor". Estos dolores en la manos y los pies del Padre Pío, son los
primeros recuentos de las estigmas que fueron invisibles hasta el año 1918. Una
vez el dolor que el Padre Pío experimentó fue tan agudo, que se sacudió las
manos, las cuales sentía que se le quemaban, a lo que su madre le preguntó:
"Que es eso?, es que ahora también tocas la guitarra?". El Padre se
limitó a no responder. Este tiempo en su pueblo natal fue un período de grandes
combates espirituales con el demonio, pero también de grandes consuelos a
través de éxtasis y fenómenos místicos, tanto interiores como exteriores,
espirituales y físicos. El demonio solía aparecérsele de distintas maneras.
Algunas veces lo hacía en la apariencia de animales, de mujeres bailando danzas
impuras, de carceleros que lo azotaban e incluso bajo la apariencia de Cristo
Crucificado, de su Ángel de la Guarda, San Francisco de Asís, la Virgen María,
también bajo la apariencia de su director espiritual, su provincial, etc. pero
después de estos asaltos del demonio, era consolado con éxtasis y apariciones
de Jesús, la Santísima Virgen María, su Ángel Guardián, San Francisco y otros
santos. El día 12 de agosto de 1912 experimentó por primera vez la "llaga
del amor". El Padre Pío le escribió a su director espiritual explicándole
lo sucedido: "Estaba en la Iglesia haciendo mi acción de gracias después
de la Santa Misa, cuando de repente sentí mi corazón herido por un dardo de
fuego hirviendo en llamas y yo pensé que me iba a morir". Por siete años,
Padre Pío permanece fuera del Convento, en Pietrelcina.
Naturalmente, esta vida estaba en contraste con la regla franciscana y algunos
hermanos frailes se quejaron de esto. Fue entonces cuando el Superior General
de la Orden pidió a la Sagrada Congregación de los Religiosos la exclaustración
del P. Pío. Fue un golpe muy duro para él y en un éxtasis se quejó con San
Francisco de Asís. La Congregación de los Religiosos no escuchó la solicitud
del Superior General y concedió que el Padre Pío siguiera viviendo fuera del
convento, hasta que estuviera completamente restablecida su salud. De regreso a
la vida monástica El día 17 de febrero de 1916, el Padre Pío salió de Pietrelcina rumbo a Foggia, donde
los superiores lo llamaron para dar un servicio espiritual. Gracias a las
oraciones de Rafaelina Cerase,
una señora muy enferma y cercana a la muerte, el Padre Pío puede regresar
definitivamente a la vida comunitaria. Esta buena señora se ofreció a Dios como
víctima para que el Padre pudiese oír confesiones y con ello traer gran
beneficio a las almas. Aunque el Padre nunca más pudo regresar a Pietrelcina, su amor por ella nunca disminuyó. Durante la
Segunda Guerra Mundial, el Padre, refiriéndose a su pueblo dijo: "Pietrelcina será preservada como la niña de mis ojos".
Y antes de morir, hablando proféticamente dijo: "Durante mi vida he
favorecido a San Giovanni Rotondo. Después de mi
muerte, favoreceré a Pietrelcina".
PRIMERA VISITA A
SAN GIOVANNI ROTONDO
El día 28 de julio de
1916, el Padre Pío llega a San Giovanni Rotondo por
primera vez. San Giovanni Rotondo era en ese entonces
una pequeña villa en la península del Gargano,
rodeada por casas muy pobres, sin luz, sin agua potable ni cañería, sin caminos
pavimentados y sin formas de comunicación modernos, muy parecido a la forma de
vida en las villas pequeñas de aquel entonces. El monasterio se encontraba a
unos dos kilómetros del pueblo y para llegar a este, era necesario ir en mula.
El monasterio contaba con una pequeña y rústica Iglesia de Nuestra Señora de la
Gracia del siglo XIV. Regreso permanente a San
Giovanni Rotondo
Padre Pío fue invitado a
San Giovanni por el Padre Guardián y su breve visita fue del 28 de julio al 5
de agosto. Durante esta visita, la salud del Padre parece haber mejorado un
poco lo cual agradó al Padre Provincial y este lo mandó bajo obediencia a
regresar a San Giovanni por un tiempo, hasta que mejorase más su salud. El
Padre regresó al Monasterio del Gargano el día 4 de
septiembre de 1916. En los designios del Señor, lo que en un inicio se pensó
sería temporal, duró 52 años, hasta la muerte del Padre.
EXPERIENCIA MILITAR
El Padre Pío fue llamado
a las filas militares tres veces durante la Primera Guerra Mundial y las tres
veces fue regresado luego de un corto período por motivos de salud. La última
vez que fue llamado, su salud desmejoró tanto, que los mismos médicos le dieron
de baja para "permitirle morir en paz en su hogar". Las cortas
permanencias en las filas militares causaron en él grandes dolores en su alma,
a causa de la dureza de los soldados, las blasfemias que escuchó y el verse
alejado de la vida monástica. Otro gran dolor era el no poder ofrecer la Santa
Misa todos los días.
El Padre fue dado de
baja de las filas militares con papeles que atestiguaban su buena conducta, su
honor y fidelidad a la patria, aunque se salvó de haber confrontado cargos de
deserción por no presentarse a una cita, a causa de un error del cartero de San
Giovanni Rotondo. Este no sabía que Francisco Forgione y el Padre Pío eran la misma persona y por ello no
supo a quién darle la cita.
EL SEMINARIO MENOR
El Padre Pío sirvió como
padre espiritual de los jóvenes que formaban parte del seminario seráfico
menor, que en ese momento estaba en San Giovanni Rotondo.
Él se encargaba de proveerles meditaciones, de confesarlos y de tener
conversaciones espirituales con ellos. Oraba mucho y vigilaba su avance
espiritual y hasta llegó a pedir permiso para ofrecerse como víctima al Señor
por la perfección de este grupo a quienes como él mismo decía "amaba con
ternura". Un día en que daba un paseo con los jóvenes les dijo: "Uno
de ustedes me traspasó el corazón". Los jóvenes quedaron perplejos ante
este comentario, pero no se atrevían a preguntar quién había sido el culpable.
"Uno de ustedes esta mañana hizo una Comunión sacrílega. Y saber que fui
yo el que se la dio hoy durante la Misa". El joven culpable se arrojó a
sus pies y confesó ser él el culpable. El Padre hizo seña a los demás para que
se retiraran un poco y ahí mismo en la calle escuchó su confesión y lo restauró
a la gracia de Dios.
TRANSVERBERACION DEL CORAZON
La transverberación es
una gracia extraordinaria que algunos santos como Santa Teresa de Jesús y San
Juan de la Cruz han recibido. El corazón de la persona escogida por Dios es
traspasado por una flecha misteriosa o experimentado como un dardo que al
penetrar deja tras de sí una herida de amor que quema mientras el alma es
elevada a los niveles más altos de la contemplación del amor y del dolor. El
Padre Pío recibió esta gracia extraordinaria el 5 de agosto de 1918. En gran
simplicidad, el Padre le narró a su director espiritual lo sucedido: "Yo
estaba escuchando las confesiones de los jóvenes la noche del 5 de agosto
cuando, de repente, me asusté grandemente al ver con los ojos de mi mente a un
visitante celestial que se apareció frente a mí. En su mano llevaba algo que
parecía como una lanza larga de hierro, con una punta muy aguda. Parecía que
salía fuego de la punta. Vi a la persona hundir la
lanza violentamente en mi alma. Apenas pude quejarme y sentí como que me moría.
Le dije al muchacho que saliera del confesionario, porque me sentía muy enfermo
y no tenía fuerzas para continuar. Este martirio duró sin interrupción hasta la
mañana del 7 de agosto. Desde ese día siento una gran aflicción y una herida en
mi alma que está siempre abierta y me causa agonía."
LAS ESTIGMAS DE CRISTO
Sin duda alguna lo que
ha hecho famoso al Padre Pío es el fenómeno de los estigmas: las cinco llagas
de Cristo crucificado que llevó en su cuerpo visiblemente durante 50 años. Un
poco más de un mes después de haber recibido el traspaso del corazón, el Padre
Pío recibe las señas, ahora visibles, de la Pasión de Cristo. El Padre describe
este fenómeno y gracia espiritual a su director por obediencia: "Era la
mañana del 20 de septiembre de 1918. Yo estaba en el coro haciendo la oración
de acción de gracias de la Misa y sentí poco a poco que me elevaba a una
oración siempre más suave, de pronto una gran luz me deslumbró y se me apareció
Cristo que sangraba por todas partes. De su cuerpo llagado salían rayos de luz
que más bien parecían flechas que me herían los pies, las manos y el costado.
Cuando volví en mí, me
encontré en el suelo y llagado. Las manos, los pies y el costado me sangraban y
me dolían hasta hacerme perder todas las fuerzas para levantarme. Me sentía
morir, y hubiera muerto si el Señor no hubiera venido a sostenerme el corazón
que sentía palpitar fuertemente en mi pecho. A gatas me arrastré hasta la
celda. Me recosté y recé, miré otra vez mis llagas y lloré, elevando himnos de
agradecimiento a Dios".
Los estigmas del Padre
Pío eran heridas profundas en el centro de las manos, de los pies y el costado
izquierdo. Tenía manos y pies literalmente traspasados y le salía sangre viva
de ambos lados, haciendo del Padre Pío el primer sacerdote estigmatizado en la
historia de la Iglesia (San Francisco Asís no era sacerdote).
Fuente: www.corazones.org/santos/pio_padre.htm
HACER EL BIEN
"Jesús nos
llama con sus divinas inspiraciones y se nos comunica con su gracia."
"¿Cuantas
veces él nos ha invitado?"
"¿Y con que
rapidez le hemos contestado?"
"No dejemos
para mañana lo que podemos hacer hoy. Del bien de después están llenos los
sepulcros..., y además, ¿quien nos dice que viviremos mañana?. Escuchemos la
voz de nuestra conciencia, la voz del profeta rey: Si escucháis hoy la voz del
Señor, no cerréis vuestros oídos. Levantémonos y atesoremos, porque sólo el
instante que pasa está en nuestras manos. No queramos alargar el tiempo entre
un instante y otro, que eso no está en nuestras manos."
“Comencemos hoy,
hermanos a hacer el bien, que hasta ahora no hemos hecho nada”.
Padre Pío
EL DEMONIO
Las tentaciones, los desalientos, las
inquietudes, son mercancia del enemigo. Acordaos de
esto: Si el maligno continua molestando, señal de que todavia
no se halla dentro, esta afuera todavia. Lo que debe
aterrorizarnos es su paz y concordia. El diablo es como un perro rabioso
encadenado. Mas alla del radio que le permite la
cadena, no puede morder a nadie. Mantente lejos de el. Si te acercas demasiado,
te mordera. Recuerda que el diablo tiene una sola
puerta para penetrar en nuestro interior: La Voluntad. No hay otras puertas
secretas o escondidas. No hay pecado si no ha habido voluntad de cometerlo.
Pertrechemos de prudencia y de Espiritu Santo, pues
el demonio se halla agazapado en el interior de los estupidos.
Lo que proviene de satanas comienza con bonanza, pero
termina tempestuosamente, con la indiferencia y la apatia.
Palabras del Santo Padre Pio
LAS TENTACIONES
Tus tentaciones provienen del demonio, del
infierno; tus penas y aflicciones, de Dios, del Paraiso.
Las Madres son de Babilonia, Las Hijas de Jerusalen.
Desdeña las tentaciones y abraza las tribulaciones. No, hijo mio, deja que el viento sople y no creas que el ruido de
las hojas es el tronar de las armas. Si lograis
vencer las tentaciones, estas tienen el mismo efecto en vuestra Alma que la lejia en la ropa sucia. Aborreced las tentaciones y no os entretengais en ellas. Imaginaos a Jesus
Crucificado en vuestros brazos y sobre vuestro pecho; besando varias beses su
costado, decid: Tu eres mi esperanza, la fuente viva de mi felicidad. Abrazado
a ti, Oh, Jesus Mio!, no te dejare hasta que no me hayas librado. Caminad
entre vientos y marea, pero con Jesus Si temeis por el arreciarse de la tempestad, gritad con San
Pedro: "Señor Salvame". Os dare su mano, acogeos a ella con fuerza y caminad
alegremente. Vengan cataclismos. Se sumerja el mundo en tinieblas, humos y estrepitos......Dios esta con vosotros. Pero si Dios habita
en las tinieblas y en el Sinai, entre relampagos y truenos, No estaremos contentos cerca de el?
Si llegaramos a saber los meritos que obtenemos por
las tentaciones sufridas con paciencia y vencidas, casi exclamariamos:
Señor, envianos tentaciones! Os suplico hijas mias, por el Amor a Dios, en vez de temer al Señor, pues El
no desea haceros mal alguno, amadlo sobremanera, pues El os desea todo bien.
Caminad con alegre seguridad y no considereis
vuestros males como crueles tentaciones. Que mas puedo yo hacer para
frenar vuestras angustias? Inutil es toda vuestra preocupacion para sanarlas, al contrario, las fomentais mas todavia. No os esforceis en vencerlas. Este esfuerzo las fortifica.
Rechazadlas y no os entretengais en ellas. Acordaos
hijas mias, que soy tan enemigo de los deseos inutiles como de los deseos peligrosos y malos, pues,
aunque sea bueno lo que se desea, nuestros anhelos son siempre defectuosos,
especialmente si animados de excesiva solicitud, pues Dios no nos exige este
genero de bienes, sino otros en los que quiere nos ejercitemos. Quiere
hablarnos como a Moises, entre espinas, desde la
zarza, entre nubes y relampagos. No deseemos que Dios
nos hable entre suaves y frescas brisas, como hablo a Elias.
Que temeis hijos mios?
Escuchad lo que El Señor a Abraham y en El a vosotros: No temais,
soy vuestro protector. No buscais a Dios? Lo poseeis, no miento. Sed constantes en vuestros propositos, permaneced en la nave en que os ha embarcado y
vengan tempestades. Jesus esta con vosotros, no perecereis. El dormira, pero en
el momento de peligro se despertara y os calmara. Se deben al demonio las
perplejidades del espiritu que experimentais.
Dios las permite no porque os odie, sino porque os Ama. Es una tentacion, desechadla, pensar que es imposible Amar
sinceramente al Señor, despues de haberlo ofendido.
Es una insinuacion del maligno. San Pedro, Apostol del Señor, de Quien recibio
la potestad sobre los doce Apostoles. No nego a su Maestro?; No se arrepintio
y Amo al Salvador y La Iglesia lo venera como Santo?
Palabras del Santo Padre Pio
www.conventopadrepio.it/